Además de confianza, una relación de negocios debe estar provista de los protocolos que garanticen el respeto y el cumplimiento de los acuerdos. En el caso del arrendamiento de propiedad raíz, únicamente un agente confiable y experimentado te garantiza profesionalismo en la relación con tu inquilino, sin trámites ni reclamaciones.

Uno de los signos claves en los negocios de hoy, grandes o pequeños, es el de las relaciones confiables y duraderas. Bueno, y en la vida.

Se dice que en las relaciones familiares y personales gratificantes reside gran parte del secreto de la vida feliz y al menos en la alegría de todos los días, tiene mucho que ver la forma de llevarnos con amigos y compañeros de trabajo.

El problema es cuando confundimos los ámbitos y alcances de cada relación y los mezclamos por carencia de protocolos y herramientas adecuadas.

Riesgos y costos de las relaciones directas con el arrendatario

En el caso de una relación directa entre el propietario y el arrendatario de un inmueble, las fronteras se pueden diluir con facilidad y entonces se incurre no solo en riesgos, sino en costos ocultos que terminan afectando la rentabilidad de la inversión. Veamos algunos de ellos:

  • La reserva y confidencialidad de tus datos. Sin el acompañamiento de un tercero experto, tus datos personales circulan abiertamente entre intermediarios que no garantizan su manejo profesional (porteros, recomendados, prospectos de clientes, etc.) con la posibilidad de que tus números de contacto, rutinas, propiedades, entre otra información que conviene mantener segura, pueda superar la esfera de lo privado y confidencial. 
  • Incumplimientos inmanejables. Que pueden incluir entregas no oportunas de documentos, extralimitaciones con el uso del bien, quejas y reclamos del arrendatario y moras o ceses de pagos, entre otros. El propietario está perdiendo dinero por todas partes.
  • Trámites engorrosos. Una relación directa entre el propietario y el inquilino obliga al primero a hacerse cargo de todas las gestiones legales y logísticas, y a asumirlas con sus propios recursos, no siempre suficientes y adecuados. En este caso, la atención de emergencias, las reparaciones en el inmueble, las quejas por convivencia, las infracciones al reglamento de propiedad horizontal o los trámites de cobranza significan pérdida de tiempo y aumento de costos, dos factores que afectan indiscutiblemente el retorno de la inversión.

Capacidades de un agente profesional

En cambio, las inmobiliarias expertas cuentan con las herramientas y capacidades necesarias para mantener la relación profesional y adecuada con los inquilinos: transparente, segura y eficaz para el propietario.

Estas agencias inmobiliarias tienen el respaldo de un gremio, cuentan con la debida matrícula legal para operar y poseen canales, protocolos, preacuerdos, políticas y personal para atender tanto el curso normal del proceso de arrendar, como las posibles contingencias que puedan surgir a lo largo del contrato.

De esta manera, una agencia inmobiliaria experta le ahorra al propietario las gestiones logísticas o legales y las molestas reclamaciones. Ninguna otra opción del mercado de la propiedad raíz puede ofrecer esta garantía.

Recuerda que ninguna compañía diferente a una inmobiliaria podrá brindarte este tipo de soluciones.


Conoce aquí un listado de inmobiliarias expertas

Ahora que conoces los beneficios de arrendar con una inmobiliaria experta, no tendrás que perderte tus próximas vacaciones como Alex. Descubre aquí su caso: